"Prefiero decantar los vinos, sean jóvenes o viejos. Lo considero una señal de respeto para los vinos de crianza y demuestra mi confianza en los vinos jóvenes.
Al decantar vinos de crianza o reservas, apenas unos momentos antes de servirlos, contribuye a evitar que los posos depositados a lo largo del tiempo puedan oscurecer la claridad y brillantez del vino.
Al decantar vinos jóvenes varias horas antes de servirlos, el vino tiene la oportunidad de desplegar y conseguir un desarrollo que normalmente exigiría años de crianza." (opiniones de Christian Moueix sobre la decantación)